La noche que conocí a Damián De Luca llevaba un vestido blanco. Irónico, considerando que fue la misma noche en que enterré todo lo que era. Dicen que cuando un monstruo entra en tu vida lo sabes de inmediato. Que el aire cambia. Que el miedo avisa. Mentira. A veces llegan vestidos de negro, oliendo a lujo, hablando con calma… y sonriendo como si pudieran comprarte el alma. Cuando lo vi cruzar la puerta, todos bajaron la mirada. Yo no. Ese fue mi primer error. El segundo… fue convertirme en su esposa
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